miércoles, 7 de diciembre de 2011

Estancia en Felechosa y rutas por el entorno del Valle de Aller (Asturias)

Para ir finalizando el año 2011 os mostramos una aventura de hace un par de meses, cuando gracias a “Montaña Central de Asturias” nos tocó un premio de alojamiento y visitas guiadas por el Valle de Aller en Asturias.

Por el camino hacia tierras norteñas fuimos haciendo distintas paradas para disfrutar de estas zonas que prometían muchos acontecimientos los siguientes días.

En primer lugar en el Lago de Isoba, en León, un lago que cuenta con otros dos cercanos, es de origen glaciar y con múltiples leyendas.
 
Lago de Isoba 
 
Aquí observamos esta lagartija

En las cercanías del puerto de San Isidro, en el que se encuentra la estación de esquí del mismo nombre pudimos observar bastantes rebecos. Me gustó este animal, el cual no había tenido suerte de observar con anterioridad.
Por aquí campeaban los rebecos (Rupicapra rupicapra)
 
Grupo de rebecos aprovechando los primeros brotes de hierba
Rebeco (Rupicapra rupicapra) en peñas
Rebeco (Rupicapra rupicapra) en valle

Tras pasar el puerto nos adentramos en el asturiano Valle de Aller. Un valle que nos encantó como os mostramos en esta entrada referente a la berrea. Nos alojamos  en el bonito pueblo de Felechosa, en concreto en el hotel Parador de Felechosa.

Esa primera tarde realizamos la ruta de las Foces del Pino, visitando Molín peón, en una zona preciosa entre castaños (Castanea sativa), fresnos de hoja ancha (Fraxinus excelsior), avellanos (Corylus avellana), acebos (Ilex aquifolium) y abundantes Geraniáceas. Esta zona nos recordaba mucho a nuestra Sierra (1) de las Quilamas (2).
 
 Hacia Molín Peón. Valle de Aller (Asturias)
  
Geraniáceas, muy frecuentes

A la mañana siguiente, temprano teníamos una ruta guiada por la zona de Cuevas (Donde se embotella el agua del mismo nombre). El objetivo principal era la observación de la berrea, al final no pudo ser pero disfrutamos de su sonido en aquellos valles.
Inicio de ruta entre castaños y hayas con el fin de observar la berrea

Preciosos valles en los que se escuchaba a los ciervos, pero no los conseguimos ver
Peña del hombre (homme) en la zona de Cuevas
 
 Vista de los bonitos valles que rodean a Cuevas

A continuación os vamos a mostrar tres fracciones de video que grabamos estos días, en él aparecen rebecos, el sonido de la berrea en los valles de Cuevas y un petirrojo cantando.

Por lo que aquí termina el repaso de este curioso viaje. Esperemos que os guste y os animeis a comentar.

Un saludo!.

9 comentarios:

Luis Herrero dijo...

Que preciosidad de fotos, que bonito es el verde y que suerte ver tantos rebecos juntos. Un saludo

Ojolince y Sra. dijo...

Los valles asturianos tienen un verdor insuperable. Es una gozada adentrarse en uno a pasear tranquilamente, como nos mostráis, aguzando el oído y la vista.
Saludos desde Pucela.

José-Elías Rodríguez dijo...

Me gusta mucho la foto del rebeco en las peñas, recortado contra el lejano fondo.

Raul Mateos dijo...

un reportaje espectacular (Aunque vivamos en años diferentes, pues yo aún estoy acabando el 2011, jejeje)
saludos!
Raúl
cuadernodeentresierras@blogspot.com

José Ángel y Miguel Ángel, I. T. Forestales dijo...

Jaja, gracias Raúl... ahora que lo dices yo creo recordar que también.
Un saludo!

Salomé Guadalupe Ingelmo dijo...

La primera, por un momento, me ha recordado las lagunas de El Trampal. En la naturaleza es mucho más fácil reconocer la hermandad -ésa que a menudo olvidamos- que nos une, lejos de fronteras en buena medida artificiales. Besos.

Salvador Recio Urbano dijo...

Preciosas tomas estas, una maravilla de entrada, la primera toma, la del lago, una pasada, por supuesto que las demás no se quedan atras, enhorabuena. Un abrazo para los dos.

villa dijo...

Desde luego es un placer repasar vuestro blog, lleno de datos interesantes y espectaculares imágenes. Se nota que lo que disfrutáis haciéndolo.

Saludos.

José Ángel y Miguel Ángel, I. T. Forestales dijo...

Gracias a todos amigos. Es un placer leer lo que nos comentais acerca de nuestras imágenes.
La mayor parte de la culpa la tienen estas tierras del norte, verdes y limpias. Otra pequeña parte la tiene eso que comenta villa, la ilusión con la que intentamos exponerlas.
La verdad que como apuntais Luis y Jose Elias nos sorprendieron gratamente los rebecos.
Un abrazo a todos